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Manillares gravel, forma, medidas y tamaños

Manillares gravel, forma, medidas y tamaños

Un buen manillar de gravel permite cambiar de apoyo y llegar a los frenos cuando la pista se complica. Si las curvas quedan tan bajas que apenas las utilizas, o tienes que girar las muñecas para sujetar las manetas, su peso y su acabado pasan a un segundo plano.

Para esta selección de mejores manillares para gravel hemos buscado cinco formas distintas de resolver esa compra: una transición suave desde carretera, un apoyo ergonómico marcado, una apertura intermedia, unas curvas muy poco profundas y una opción de carbono con parte superior plana. Todos son manillares separados de la potencia, lo que deja margen para ajustar longitud y ángulo del conjunto.

La guía cruza fichas de fabricante, pruebas publicadas y ofertas de versiones identificables. Las sensaciones de los probadores se atribuyen a sus fuentes; las recomendaciones son nuestro análisis de esa información. Puedes seguir comparando ajustes y piezas en mecánica y componentes para gravel.

Cinco manillares recomendados: empieza por la forma

Los enlaces de compra son de afiliado y pueden generar una comisión para Gravel Nuestro. Las ofertas se consultaron el 14 de septiembre de 2026; la anchura disponible y el precio pueden cambiar. El orden de la tabla responde a usos, no a una clasificación universal.

ModeloPara qué lo elegiríaQué revisarCompra
Manillar Zipp Service Course SL-70 XPLR de aluminio negro
Zipp Service Course SL-70 XPLR
Asfalto y pistas, manteniendo unas manetas poco inclinadas.Versión SL de aluminio. Alcance 70 mm; caída 115 mm. 40–46 cm en la oferta.Ver oferta
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Manillar Ritchey WCS VentureMax V2 de aluminio con curva Bio-bend
Ritchey WCS VentureMax V2
Rutas largas si te resulta cómodo su apoyo marcado en las curvas.Aluminio, 24° de flare y 102 mm de caída. Anchuras 40 y 44 agotadas en la consulta.Ver oferta
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Manillar Easton EA70 AX negro con apertura de las curvas de 16 grados
Easton EA70 AX
Un montaje sencillo de aluminio con apertura intermedia.Alcance de 80 mm y caída de 120 mm según Easton. Seleccionar 40, 42, 44 o 46 cm.Ver oferta
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Manillar Ritchey Comp Beacon negro con curvas poco profundas
Ritchey Comp Beacon
Acceder a la parte baja sin agacharte tanto, con un coste contenido.Caída de 80 mm y flare de 36°. Cambia bastante el ángulo de las manetas. 40–46 cm.Ver oferta
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Manillar FSA K-Wing AGX de carbono con apoyos superiores planos
FSA K-Wing AGX Carbon
Quien ya sabe que prefiere apoyos planos y puede asumir el coste del carbono.44 cm disponible; 42 y 46 agotados. Revisar referencia, guiado y accesorios antes de comprar.Ver oferta
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Si utilizas mucho asfalto, empezaría comparando el Zipp con tu manillar actual. Si rara vez bajas a las curvas, miraría primero la caída del Beacon. VentureMax, EA70 AX y K-Wing tienen sentido cuando sus diferencias de forma resuelven algo concreto; no hace falta pasar al más caro para mejorar la posición.

Anchura, alcance y caída: las medidas que conviene entender

Anchura. Hay que distinguir la separación en las manetas de la anchura en los extremos inferiores. Dos manillares de 42 cm pueden dejar las manos en lugares diferentes. Comprueba si la marca mide entre centros, por el exterior o en el comienzo de la curva; compara dibujos con el mismo criterio.

Alcance, o reach. Es una medida del propio manillar, no la distancia total entre sillín y manetas. Cambiar de 80 a 70 mm suele acercar la zona frontal, pero la forma de la curva, la colocación de las manetas y la potencia influyen en el resultado. No compenses automáticamente cada milímetro cambiando la potencia sin revisar la postura.

Caída, o drop. Indica cuánto desciende la parte baja respecto a la referencia superior. Una caída menor facilita cambiar de apoyo sin bajar tanto el tronco, aunque también ofrece menos diferencia entre posiciones. Si nunca utilizas las curvas, pregunta primero si te quedan bajas, lejos o simplemente mal orientadas.

ModeloAlcance / caídaApertura declarada
Zipp SL-70 XPLR70 / 115 mm5° de flare y 11° de apertura de los extremos
Ritchey WCS VentureMax75 / 102 mm24° de flare y 6° en los extremos
Easton EA70 AX80 / 120 mm16° de flare
Ritchey Comp Beacon65 / 80 mm36° de flare y 6° en los extremos
FSA K-Wing AGX76 / 115 mm según FSA12° de apertura exterior

Los ángulos no describen toda la forma: importa dónde empieza cada apertura. Por eso un manillar con mucho flare y poca caída puede separar menos los extremos de lo que imaginas. Tampoco conviene sumar flare y apertura final para anunciar una cifra única: describen partes distintas del diseño.

Análisis de los cinco manillares

Zipp Service Course SL-70 XPLR

Manillar Zipp Service Course SL-70 XPLR de aluminio negro

El Service Course SL-70 XPLR de aluminio resulta especialmente interesante si quieres seguir cómodo en las manetas durante enlaces por carretera. Zipp concentra buena parte de la apertura en la zona inferior. Su ficha técnica declara aluminio 7050, 70 mm de alcance y 115 mm de caída. No es el SL-70 XPLR de carbono ni la versión Service Course sin las letras SL.

En la prueba de varios meses de Gravel Cyclist, Tom Roth utilizó el modelo de 44 cm con manetas Shimano 105. Destacó que podía conservar una colocación de las manetas parecida a la de un manillar convencional y disponer de más separación abajo. Su valoración favorable procede de ese montaje y de sus preferencias; no demuestra que cualquier ciclista vaya a tolerar la misma posición.

Nuestra lectura es que ofrece una forma razonable de ganar espacio en las curvas sin alterar mucho el apoyo que ya conoces. Frente al VentureMax, la superficie inferior exige menos afinidad con un relieve concreto. Frente al Beacon, conserva una posición baja más diferenciada. Si lo que te impide usar las curvas es precisamente su altura, ese último punto puede jugar en su contra.

Antes de decidir, mide dónde apoyas realmente las manos. La anchura final no equivale a la talla que lees en el centro. También conviene probar el acceso a la palanca con guantes: un manillar adecuado no corrige por sí solo unas manetas demasiado alejadas. En la oferta consultada se podían seleccionar 40, 42, 44 y 46 cm.

  • A favor: transición cómoda desde formas de carretera y buena separación entre el apoyo en manetas y en curvas.
  • Lo descartaría si: necesitas una caída mucho menor o buscas una apertura muy marcada desde la zona de las manetas.

Ritchey WCS VentureMax V2

Manillar Ritchey WCS VentureMax V2 de aluminio con curva Bio-bend

La seña del WCS VentureMax V2 de aluminio es el Bio-bend, un relieve en la parte baja que ofrece un apoyo reconocible para la palma. A eso se añaden la parte superior aplanada, 24° de flare y una caída de 102 mm. La documentación de Ritchey permite distinguir esta versión de las variantes de carbono y de otros acabados con el mismo apellido.

La comparativa de manillares de Cyclingnews incluye el VentureMax por su atención al apoyo en las curvas y señala el espacio limitado que pueden dejar las zonas ovaladas para algunos accesorios. Es una observación útil para quien necesita combinar manos, GPS y luz. Las ventajas no se reducen a que el tubo sea de aluminio o carbono.

Lo pondría entre las primeras opciones si sueles pasar tiempo abajo y puedes comprobar que el relieve coincide con tu mano. Ese apoyo marcado es también su condición principal: si la protuberancia te obliga a desplazar la palma o impide encontrar un lugar cómodo, una forma más continua puede encajar mejor. Probarlo con cinta y guantes ayuda más que tocar el tubo desnudo unos segundos.

Ritchey mide la anchura en el comienzo de la curva, por lo que no debes trasladar automáticamente la talla de otro fabricante. Además, declara incompatibilidad con su potencia C260. En la oferta revisada había 38, 42 y 46 cm; 40 y 44 aparecían agotados. No compraría una anchura incorrecta para aprovechar una rebaja ni daría por hecho que el catálogo del fabricante y el de la tienda conservan todas las mismas tallas.

  • A favor: caída moderada y dos superficies de apoyo bien diferenciadas para cambiar de posición.
  • Lo descartaría si: no te convence el Bio-bend, necesitas una anchura agotada o tu potencia y soportes no son compatibles.

Easton EA70 AX

Manillar Easton EA70 AX negro con apertura de las curvas de 16 grados

El EA70 AX ocupa una posición intermedia: aluminio, forma superior convencional y curvas con 16° de apertura. Sus 80 mm de alcance merecen atención si vienes de un manillar corto. La ficha oficial de Easton indica 120 mm de caída; usamos esa cifra, aunque la descripción de la oferta consultada mostraba 125 mm.

Tim Wiggins lo probó en una Kona con manetas SRAM Rival y una potencia de 80 mm. En Life in the Saddle valoró el acceso a las palancas y la sensación directa del conjunto. Cambió manillar y potencia, así que esa sensación no se puede atribuir exclusivamente al tubo ni convertir en una medición de absorción de vibraciones.

Nos parece una opción para quien quiere curvas abiertas, sin el apoyo Bio-bend del Ritchey ni la caída tan corta del Beacon. Su principal decisión de ajuste está delante: si ya vas estirado, esos 80 mm de alcance pueden obligarte a revisar el montaje. En una bicicleta que te queda bien con una forma de alcance similar, el cambio es más fácil de valorar.

Easton distingue la compatibilidad con cableado electrónico de un guiado completamente interno y de la admisión de una caja de conexiones en el extremo. Conviene revisar el componente exacto que llevas. La oferta presenta medidas de 40 a 46 cm y corresponde al EA70 AX de aluminio, no al EC70 AX de carbono. Para una compra ajustada de presupuesto, su forma sencilla puede ser una ventaja mayor que ahorrar unos gramos.

  • A favor: apertura intermedia y geometría fácil de comparar con un manillar convencional.
  • Lo descartaría si: necesitas acercar mucho las manetas o tu sistema exige un paso de cables que este modelo no admite.

Ritchey Comp Beacon

Manillar Ritchey Comp Beacon negro con curvas poco profundas

El Comp Beacon tiene una de las diferencias más claras de esta selección: baja solo 80 mm y alcanza 65 mm hacia delante. Ritchey combina esa geometría con 36° de flare en aluminio 6061. La ficha de la versión Comp declara 300 g en 42 cm; no hay que asignarle el peso ni el precio de la WCS.

Jeff Whitfield probó precisamente el Comp de 46 cm para Velonut. Encontró fácil pasar de las manetas a las curvas y valoró poder usar el apoyo inferior sin inclinarse tanto como con su anterior Salsa Cowchipper. Es una prueba personal que ayuda a entender la forma; no establece una posición ideal para todos ni garantiza más control por aumentar la anchura.

Su compra tiene sentido si buscas una posición inferior accesible para pistas y viajes, y el coste del manillar también importa. Puede permitir utilizar unas curvas que ahora evitas. Pero cambiar mucho el ángulo de las manetas tiene consecuencias: prueba cómo quedan las muñecas y si los dedos alcanzan bien las palancas. Un agarre ancho que te obliga a estirarte no resuelve la comodidad.

En rutas con bastante carretera, quizá prefieras mantener una diferencia mayor entre el apoyo superior y el inferior. Y si llevas una bolsa, comprueba el hueco junto a las manetas; la anchura de los extremos no describe todo ese espacio. La oferta consultada permitía elegir 40, 42, 44 y 46 cm. Como el VentureMax, el Beacon no es compatible con la potencia Ritchey C260.

  • A favor: posición inferior poco profunda y precio de entrada contenido dentro de la selección.
  • Lo descartaría si: buscas unas manetas casi verticales o quieres conservar una posición inferior bastante más baja.

FSA K-Wing AGX Carbon

Manillar FSA K-Wing AGX de carbono con apoyos superiores planos

El K-Wing AGX ofrece una superficie superior plana y apoyos modelados en las transiciones. La documentación actual de FSA declara carbono, 115 mm de caída, 76 mm de alcance, 5 mm de elevación y un ángulo superior adelantado de 10°. Es una forma que merece elegirse por cómo se apoya la mano, no simplemente por llevar carbono.

En sus impresiones de montaje del K-Wing AGX, MAMIL Musings comparó los apoyos y el paso de latiguillos con un Vision Metron 4D. Describió una entrada de cableado más cómoda en aquel montaje. El texto corresponde a una unidad anterior y a una toma de contacto: no lo utilizamos como prueba de duración ni como garantía de compatibilidad del sistema ACR actual.

Lo contemplaría si ya conoces tu anchura y prefieres una zona plana al subir sentado o alternar apoyos. En cambio, no empezaría por él para descubrir qué forma te conviene. Su coste deja menos margen para equivocarse y las superficies modeladas pueden complicar la instalación de una abrazadera circular. Tampoco hay una medición comparable que permita prometer que filtrará más vibración que los otros cuatro.

La oferta enlazada es la referencia comercial FSA-706856-C, con 44 cm disponible y 42 y 46 agotados. La tienda indica 75 mm de alcance frente a los 76 mm de la ficha de FSA: si ese detalle o el guiado interno condiciona tu montaje, confirma la referencia del fabricante antes de comprar. Que el nombre sea K-Wing AGX no basta para trasladar todos los detalles entre generaciones.

  • A favor: apoyos planos y modelados para quien ya sabe que prefiere esa forma.
  • Lo descartaría si: aún estás buscando tu postura, necesitas otra anchura o dependes de un soporte cuya compatibilidad no está confirmada.

Cuánta anchura y cuánto flare necesitas de verdad

Empieza por la posición que puedes sostener con los codos ligeramente flexionados y sin elevar los hombros. La anchura de hombros sirve como referencia inicial, pero no da por sí sola una talla definitiva. El terreno, la forma de las manetas y tus preferencias también cuentan. «Dos centímetros más que en carretera» es una regla demasiado simple para todos esos casos.

Un manillar más ancho aumenta la palanca disponible para dirigir la rueda, pero también separa los brazos y puede hacerte sentir más estirado. En senderos estrechos, añade anchura total. Si el actual ya te obliga a buscar el borde interior de las manetas, no daría otro salto de talla únicamente porque una review hable de estabilidad.

El flare puede dejar más espacio a las muñecas y al equipaje en la parte baja. También modifica la relación entre dedos y palancas. La comprobación decisiva consiste en sujetar el manillar como lo harías bajando y accionar ambos frenos sin perder el apoyo de la mano. Hazla con tus guantes y con el alcance de la maneta ajustado según sus instrucciones.

Aluminio o carbono: qué estás pagando

El carbono permite diseñar secciones y orientaciones de fibra distintas, pero la etiqueta no indica cuánto flexiona un manillar concreto. Tampoco todo aluminio tiene el mismo tacto. Para hablar de comodidad intervienen la forma, la cinta, las cubiertas, la presión y la carga que soportan las manos. Una percepción de una review no equivale a un ensayo comparativo de vibraciones.

Si estás afinando la postura, un modelo de aluminio de precio moderado deja más margen para acertar con la geometría y pagar el montaje. El carbono tiene más sentido cuando ya sabes qué medidas necesitas y puedes justificar sus apoyos, peso o integración. Compara el coste completo: manillar, cinta nueva, posibles latiguillos o fundas y trabajo de taller.

Ante una caída o un golpe, revisa el componente conforme a las indicaciones de su fabricante, sea de aluminio o carbono. No utilices la ausencia de una marca exterior como prueba de que sigue en buen estado. Al instalarlo, respeta superficies de sujeción, pares y productos de montaje autorizados; no existe una cifra única válida para todos los manillares y potencias.

Bolsas, luces y cableado: comprueba el espacio antes de pagar

Los cinco modelos utilizan una zona central de 31,8 mm, pero eso no garantiza que todo el montaje sea intercambiable. Una potencia con una abertura particular, un soporte que abraza una zona ovalada o un sistema integrado de cableado pueden impedir el cambio. Comprueba también el diámetro y el espacio de las abrazaderas de las manetas.

Presenta la bolsa de manillar cargada. Las manos deben poder descansar en las manetas y en las curvas; el equipaje no debe empujar las palancas ni forzar los latiguillos al girar. En la guía de espacio y cables para una bolsa de manillar encontrarás las comprobaciones que conviene hacer con la rueda y el resto del montaje.

Reserva una zona compatible para GPS y luz. Un soporte sujeto al centro puede ocupar el lugar de las correas, mientras una luz colocada detrás de la bolsa puede quedar tapada. Nuestra guía de luces delanteras para gravel ayuda a valorar el montaje además de la potencia de iluminación.

Si quieres instalar acoples, verifica que el manillar los admite en esa zona y con esa abrazadera. No deduzcas la compatibilidad por disponer de unos centímetros libres. El guiado completamente interno también puede convertir un cambio sencillo en un trabajo de desmontaje y purgado: merece presupuestarlo antes de elegir una oferta.

Cómo cambiarlo y comprobar si has mejorado

Guarda las medidas anteriores. Fotografía la colocación de las manetas y anota su posición respecto al sillín y al eje de la potencia. La rotación del manillar modifica los apoyos; no te limites a orientar los extremos como en una fotografía de catálogo.

Revisa los tres apoyos. Con la bicicleta estable, prueba parte superior, manetas y curvas. Después haz una salida corta y conocida. Comprueba que frenas sin recolocar toda la mano y que puedes cambiar de posición sin sentir un salto excesivo. No estrenes un montaje sin comprobar en un descenso largo.

Separa postura de vibraciones. Si sigues apoyando demasiado peso en las manos, examina el conjunto del ajuste. El sillín y su posición de apoyo también influyen en cómo te colocas sobre la bici. Para las molestias, revisa las causas y ajustes asociados a manos dormidas en gravel antes de atribuirlo todo al manillar.

Mantén una referencia de neumáticos. Cambiar anchura de manillar y presión a la vez dificulta saber qué mejora has notado. La elección de cubiertas según el terreno importa, pero conviene evaluar cada cambio por separado.

Preguntas frecuentes antes de elegir

¿Puedo seguir utilizando un manillar de carretera?

Sí, si te permite controlar la bicicleta, llegar a los frenos y montar los accesorios necesarios dentro de su uso autorizado. La denominación gravel no obliga a sustituir un componente que ya te funciona. El cambio se justifica cuando puedes identificar una mejora de forma, espacio o posición.

¿Un manillar corto evita tener que cambiar la potencia?

Puede acercar la zona de las manetas, pero la posición final depende de ambas piezas y de cómo montes los mandos. Compara el conjunto. Si la bicicleta te queda larga, reducir mucho el alcance de una sola pieza sin revisar el resto puede dejar otra posición incómoda.

¿Cuál elegiría para un primer cambio?

El Zipp merece ser la referencia para un uso mixto con manetas poco inclinadas. El EA70 AX encaja si buscas una apertura intermedia y sus 80 mm de alcance te van bien. Elegiría el VentureMax después de probar su relieve y el Beacon cuando la poca profundidad de las curvas sea una ventaja clara. Reservaría el FSA para quien ya tiene resueltos forma, anchura y compatibilidad.

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