Revisión técnica: 28 de septiembre de 2026
La BH GravelX plantea una solución interesante a uno de los problemas clásicos del gravel rápido: cómo conseguir una bicicleta reactiva sin que cada irregularidad del terreno termine llegando directamente al ciclista. En lugar de recurrir a una suspensión convencional, BH utiliza un triángulo trasero diseñado para flexar de forma controlada mediante su sistema SRS.
La propuesta resulta especialmente interesante porque esa capacidad para filtrar vibraciones está integrada en una bicicleta que sigue teniendo una estética y una filosofía bastante próximas a la carretera. No estamos ante una gravel orientada principalmente a senderos técnicos, sino ante una plataforma pensada para rodar deprisa durante muchas horas sobre asfalto, pistas y caminos de firme irregular.
En este artículo analizamos la tecnología de la BH GravelX a partir de la documentación del fabricante y de pruebas publicadas. No presentamos las sensaciones descritas como una prueba propia de Gravel Nuestro.
BH GravelX: datos importantes antes de entrar en detalle
| Elemento | BH GravelX | Qué implica |
|---|---|---|
| Cuadro | Carbono HCIM | Construcción ligera con orientación deportiva |
| Peso declarado del cuadro | 1.050 g en talla MD | Cifra competitiva para una gravel con sistema de filtrado integrado |
| Sistema SRS | 3–5 mm de movimiento según el ciclista | Busca reducir vibraciones sin utilizar una suspensión convencional |
| Paso de rueda | Hasta 45 mm | Adecuado para gravel rápido y polivalente, aunque no para montajes de gran balón |
| Horquilla | Air Bow | Diseñada también pensando en absorción y paso de rueda |
El SRS es la característica que realmente diferencia a la GravelX
El elemento más particular de esta BH está en la parte trasera del cuadro. SRS significa Smart Road System y no debe confundirse con una suspensión trasera tradicional.
BH utiliza la forma de las vainas y los tirantes junto con un punto de giro en la unión con el tubo del sillín para crear una zona con cierta capacidad de movimiento vertical. Según la marca, esa flexión puede situarse aproximadamente entre 3 y 5 mm dependiendo del peso del ciclista.
Tres o cinco milímetros parecen muy poco si los comparamos con el recorrido de una MTB. Pero ese no es el objetivo. El sistema no pretende absorber una piedra grande ni convertir una pista rota en terreno liso. Su función está más cerca de reducir la sucesión constante de pequeñas vibraciones que acaba provocando fatiga después de varias horas.
Ahí está precisamente la lógica de la GravelX: filtrar mucho sin que la bicicleta deje de sentirse como una gravel rígida y deportiva.
¿Puede notarse realmente un movimiento de solo 3–5 mm?
No conviene valorar el sistema únicamente por la cifra de recorrido. Cuando hablamos de confort en gravel, pequeños movimientos repetidos pueden tener más importancia que un recorrido grande utilizado solo ocasionalmente.
Imagina una pista rápida con gravilla, pequeñas ondulaciones y piedras de pocos centímetros. La rueda recibe cientos de impactos durante una hora. Ninguno es especialmente grande, pero la acumulación termina llegando al sillín, las manos, los brazos y la zona lumbar.
Un sistema como SRS intenta reducir parte de esa frecuencia de vibración manteniendo una estructura suficientemente firme cuando pedaleamos con fuerza.
Eso también explica por qué tiene más sentido en una gravel rápida que en una bicicleta pensada para terreno muy técnico. Cuanto mayores sean los impactos, menos relevante será una flexión de unos pocos milímetros frente al volumen de los neumáticos o una suspensión propiamente dicha.
No hay que confundir confort con suspensión
El SRS puede absorber vibraciones, pero la BH GravelX continúa siendo esencialmente una bicicleta rígida.
No existe un amortiguador con regulación de compresión o rebote y tampoco podemos aumentar el recorrido cuando entramos en una zona complicada. La ventaja está precisamente en la simplicidad: el comportamiento de la bicicleta cambia poco respecto a una gravel convencional.
| Solución | Qué absorbe mejor | Qué cambia en la bici |
|---|---|---|
| SRS de la GravelX | Vibraciones y pequeños impactos repetidos | Muy poco |
| Cubiertas de mayor volumen | Vibraciones, piedras y terreno irregular | Presión, agarre y comportamiento |
| Tija con suspensión | Impactos que llegan principalmente al sillín | Movimiento bajo el ciclista |
| Horquilla de suspensión | Impactos delanteros de mayor intensidad | Peso, geometría y mantenimiento |
No son necesariamente alternativas excluyentes. De hecho, una GravelX seguirá dependiendo muchísimo de la cubierta utilizada y de su presión.
Si quieres profundizar en ese punto, en nuestra guía de cubiertas gravel según terreno y uso explicamos por qué carcasa, anchura, dibujo y presión tienen tanta influencia sobre comodidad y control.
Hasta 45 mm de cubierta: suficiente para su filosofía
BH declara un paso de rueda máximo de 45 mm en la GravelX que estamos analizando. La cifra ayuda bastante a entender qué tipo de bicicleta es.
Con una cubierta de 40 a 45 mm podemos construir una gravel muy rápida y suficientemente capaz para una enorme variedad de pistas. También tenemos margen para bajar presiones respecto a una cubierta all-road estrecha y conseguir bastante absorción adicional.
Sin embargo, el mercado gravel está avanzando también hacia bicicletas capaces de admitir 50 mm o incluso medidas procedentes del XC. Si tu idea consiste en utilizar cubiertas de enorme balón y aproximar el montaje a una MTB rígida, los 45 mm de la GravelX establecen un límite claro.
Tenemos una selección específica de cubiertas gravel 700×45 que permite hacerse una buena idea de hasta dónde puede llevarse un montaje de este tipo.
Cuadro HCIM: ligereza sin convertirlo todo en rigidez
BH fabrica el cuadro mediante su proceso HCIM —Hollow Core Internal Molding— y utiliza fibras de alto módulo dentro de lo que denomina Ballistic Carbon Lay Up.
La marca declara aproximadamente 1.050 gramos para el cuadro en talla MD. Pero en esta bicicleta el dato interesante no es solo bajar gramos. La dificultad consiste en conseguir rigidez en las zonas donde interesa transmitir el pedaleo y permitir al mismo tiempo cierta deformación controlada en el triángulo trasero.
Eso hace que la GravelX tenga más interés tecnológico que una bicicleta cuyo argumento principal fuese únicamente montar un cuadro ligero.
La horquilla Air Bow completa el planteamiento
La parte delantera utiliza la horquilla Air Bow Gravel. Su diseño curvado resulta muy reconocible visualmente y BH lo combina con el paso para cubiertas de hasta 45 mm.
Hay que tener presente que ningún diseño de horquilla rígida va a ofrecer el mismo comportamiento que una suspensión. Su contribución está de nuevo en reducir pequeñas vibraciones y completar un cuadro que intenta repartir el confort entre varias zonas de la bicicleta.
Este enfoque es interesante porque el confort de una gravel rara vez depende de una única pieza. Neumáticos, presión, ruedas, manillar, tija y posición del ciclista trabajan conjuntamente.
Por ejemplo, cambiar una rueda únicamente porque sea de carbono no garantiza mayor comodidad. En nuestra guía de ruedas para gravel analizamos precisamente cómo anchura interna, neumático y construcción deben valorarse como un conjunto.
Una gravel bastante próxima a la carretera
La estética de la GravelX ya da bastantes pistas sobre su carácter. Las líneas son limpias, el frontal integrado y la posición general conserva una clara influencia de las bicicletas de carretera.
No parece una casualidad. La idea de BH consiste en mantener una bicicleta eficiente cuando aumentamos el ritmo y permitir al mismo tiempo que pueda permanecer muchas horas sobre pistas.
Para un ciclista procedente de carretera puede ser una transición bastante lógica: mantiene manillar curvo, posición relativamente deportiva y una respuesta rápida, pero añade cubiertas considerablemente más anchas y mayor capacidad de absorción.
La posición final dependerá también del montaje. Si estás modificando el cockpit, nuestra guía de manillares gravel, formas, medidas y tamaños explica por qué reach, drop y flare pueden alterar mucho más la sensación de conducción que unos pocos gramos de diferencia entre componentes.
Dónde creemos que tiene más sentido la BH GravelX
Por planteamiento, la GravelX parece especialmente coherente para rutas largas de gravel rápido: pistas forestales relativamente buenas, carreteras secundarias, caminos compactos y recorridos donde se alterna frecuentemente tierra y asfalto.
También puede tener sentido para pruebas de larga distancia en las que el terreno no sea extremadamente técnico. Después de cuatro, cinco o seis horas, reducir pequeñas vibraciones puede tener más importancia que conseguir una bicicleta extremadamente rígida durante los primeros kilómetros.
Es precisamente ahí donde el concepto SRS resulta más lógico: no busca convertir la GravelX en una MTB, sino hacer más soportable una bicicleta rápida cuando el firme deja de ser perfecto.
Dónde empiezan sus límites
El primer límite está en esos 45 mm de paso de rueda. Para gravel convencional es una cifra perfectamente utilizable, pero hay ciclistas que actualmente buscan 50 mm o más para terreno muy roto.
El segundo está en el propio SRS. Un pequeño movimiento controlado puede filtrar vibraciones, pero no aporta el control de una horquilla de suspensión cuando aparecen escalones, raíces o sucesiones de piedras grandes.
Y el tercero es la orientación general de la bicicleta. Quien quiera colocar mucho equipaje, utilizar neumáticos próximos al MTB y buscar senderos técnicos debería valorar plataformas desarrolladas específicamente para ese escenario.
La GravelX parece mucho más coherente cuando el objetivo es mantener velocidad y eficiencia sin renunciar completamente al confort.
SRS frente a montar simplemente neumáticos más grandes
Es probablemente la comparación más importante. Antes de buscar tecnología en el cuadro, una cubierta adecuada a la presión correcta puede transformar completamente una gravel.
Una cubierta de mayor volumen permite deformarse alrededor de pequeñas piedras y reducir las vibraciones antes de que lleguen a la rueda. Además mejora tracción y proporciona más margen frente a ciertos impactos.
Pero aumentar mucho el neumático también modifica peso, aerodinámica, respuesta de la dirección y resistencia sobre determinados firmes. SRS intenta añadir capacidad de filtrado sin obligar a convertir la bicicleta en una gravel de gran balón.
Por eso probablemente la lectura correcta no sea elegir entre SRS o una buena cubierta. Una GravelX bien configurada debería utilizar ambas cosas: el sistema del cuadro para una primera capa de absorción y neumáticos apropiados para el terreno como elemento principal de contacto con el suelo.
Transmisión y ruedas siguen importando más que el nombre del modelo
Dentro de una familia como GravelX puede haber montajes muy diferentes. Dos bicicletas con el mismo cuadro pueden ofrecer una experiencia distinta si una utiliza ruedas ligeras y desarrollos pensados para competir mientras otra monta componentes más sencillos.
Por eso no compraríamos una GravelX únicamente por el SRS. Primero habría que comprobar la transmisión, los desarrollos, las ruedas y la cubierta concreta del montaje.
Para entender las diferencias entre GRX y otras transmisiones actuales puedes consultar nuestra guía completa de grupos para gravel.
Un detalle práctico: almacenamiento integrado
BH también incorpora un pequeño compartimento en la zona inferior del tubo diagonal. Está pensado para transportar elementos como una cámara plegada, un cartucho de CO₂ o una pequeña bomba.
No cambia el comportamiento de la bicicleta, pero sí resuelve uno de esos detalles que tienen bastante sentido en gravel. Poder dejar de forma permanente parte del material de reparación dentro de la bicicleta reduce el riesgo de salir un día sin él.
Para quién vemos especialmente interesante la BH GravelX
- Ciclistas procedentes de carretera que quieren entrar en gravel sin pasar a una bicicleta excesivamente relajada.
- Quienes hacen rutas largas por pistas rápidas y valoran reducir fatiga.
- Ciclistas que quieren una gravel deportiva pero no completamente rígida frente a las vibraciones.
- Usuarios que utilizan cubiertas entre aproximadamente 38 y 45 mm y no necesitan medidas de MTB.
- Quienes alternan bastante asfalto con pistas y caminos compactos.
Y para quién buscaríamos otro planteamiento
Si la prioridad son senderos técnicos, terreno muy roto o cubiertas de 50–60 mm, buscaríamos una plataforma con mayor paso de rueda y una geometría más orientada al control.
También existen mejores opciones para quien quiera una suspensión realmente regulable. El SRS debe entenderse como filtrado de vibraciones y no como sustituto de una horquilla o de un sistema de suspensión convencional.
Nuestra lectura de la BH GravelX
Lo más interesante de la BH GravelX no es que disponga de unos pocos milímetros de movimiento trasero. Es la forma en que utiliza ese recurso.
BH no parece haber querido crear una gravel casi MTB. Ha hecho justamente lo contrario: parte de una bicicleta ligera, de aspecto próximo a carretera y con clara orientación al rendimiento, y trata de eliminar uno de los inconvenientes que aparecen al llevar ese concepto a pistas durante muchas horas.
El SRS tiene sentido precisamente porque es discreto. No pretende que el ciclista note una suspensión trabajando debajo del sillín. Su función es que una parte de las pequeñas irregularidades deje de llegar al cuerpo.
La contrapartida es igualmente clara: 45 mm de paso de rueda y unos pocos milímetros de flexión sitúan a la GravelX en el gravel rápido, no en el extremo más cercano al MTB.
Para rutas rápidas, gran fondo gravel y ciclistas que vienen de carretera, esa especialización puede ser precisamente su principal atractivo.
Preguntas frecuentes sobre la BH GravelX
¿La BH GravelX tiene suspensión trasera?
No en el sentido tradicional. Utiliza el sistema SRS para permitir una pequeña flexión controlada del triángulo trasero. No existe un amortiguador convencional.
¿Cuánto recorrido tiene el sistema SRS?
BH indica un movimiento aproximado de entre 3 y 5 mm dependiendo del peso del ciclista. Está pensado principalmente para filtrar vibraciones y pequeños impactos repetidos.
¿Qué anchura máxima de cubierta admite?
La plataforma que analizamos está diseñada para cubiertas de hasta 45 mm. Siempre conviene comprobar la ficha del modelo y año exactos antes de comprar una cubierta próxima al máximo permitido.
¿Es una bicicleta para competir?
Su bajo peso de cuadro, estética aerodinámica y orientación deportiva permiten utilizarla en gravel rápido y competición, aunque el comportamiento final dependerá mucho del montaje concreto.
¿Tiene sentido para bikepacking?
Puede utilizarse para viajes ligeros y rutas de varios días, especialmente cuando predominan carreteras y pistas. Para bikepacking muy cargado, neumáticos extremadamente anchos o terreno técnico existen plataformas más específicas.
